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 Supersticiones muy saladas


La sal es un elemento de la tierra, un compuesto de sodio que desde la antigüedad se ha considerado protectora frente a los maleficios y portadora de buena suerte. Puede que esta superstición esté relacionada con la importancia de la sal como conservante de alimentos (salazón...) Además la sal simboliza la alianza del hombre con la divinidad.

• Se cree que cuando hay sal en una casa siempre habrá dinero y si se echaba sal en los rincones de las cuadras el día primero de abril se evitaban las enfermedades del ganado

• Como amuleto la sal se utilizaba en rituales dibujando un círculo de sal alrededor de aquel que deseaba protegerse contra el diablo. Este círculo era llamado "círculo mágico" .

• Para contrarrestar el mal de ojo se bañaban en agua con sal las plantas de los pies y las palmas de la mano tres veces, se bebía tres sorbos del agua salada y después se echaba al fuego lo que quedaba de dicha agua.

• Hay sin embargo un remedio para conjurar la mala suerte: echar una pizca de sal por encima del hombro izquierdo, porque de este modo se ciega al diablo y a los malos espíritus, o tirar agua por la ventana.

• Era costumbre echar sal al fuego cuando entraba en casa una persona sospechosa de dedicarse a la hechicería. También se evitaban las visitas de alguien indeseable echando sal donde había estado, recogiéndola y quemándola después. Otro remedio utilizado era echar sal en el umbral después de su partida.

• Se creía que poniendo un plato con sal debajo de la cama de un enfermo ésta absorbía el mal y protegía contra la enfermedad.

• Para evitar que un niño sin bautizar fuera objeto de hechicerías se ataba a sus ropas un saquito con un poco de sal cuando se le ponía a dormir en su cuna.

• Es de mal agüero derramar de forma involuntaria la sal o que se caiga un salero: el responsable de ese fatal descuido verterá tantas lágrimas como granos de sal se hayan desperdigado. Pretenden algunos que esta creencia procede de la Última Cena, en la que Cristo cometió tal torpeza.

• El refranero nos lo dice: "Derramar el vino es buena señal, pero no la sal"; "Si se vierte el salero, faltará la razón, pero no el agüero"; "Verterse el vino es buen sino, derramarse la sal, mala señal".

• Quién pisa la sal derramada tendrá disgustos y si se trata de alguien que va a casarse pronto, no cumplirá este propósito. Aquel que persiga quebrantar la felicidad de unos recién casados le basta con echar sal en el lecho nupcial.

• En Arabia y otros países el acto de comer sal en compañía es altamente sagrado, llegando a merecer el nombre de comunión de la sal. La sal tiene, además, cierto parecido en estas civilizaciones con la sangre y los alimentos fuertes, así algunos pueblos primitivos que desconocían el uso de la sal, suplen la falta de ella, en la comida con la sangre fresca. En las costumbres medievales la sal separaba a los miembros de la familia de los de la servidumbre. La sal además se utilizaba como material en los sacrificios, tanto los latinos como los griegos espolvoreaban con sal la cabeza del animal en el sacrificio que ofrecían a los dioses.

• La sal tuvo un uso muy frecuente para la magia protectora y la curativa. Entre los naturales de Lao y de Siam, las mujeres recién paridas se lavan diariamente con sal y agua, en la creencia de que es una protección contra los hechizos. Los árabes de Marruecos esconden la sal en la oscuridad, para ahuyentar a los malos espíritus, y en los países nórdicos se pone sal cerca de la cuna de los niños para protegerlos de toda mala influencia.

• También se utilizaba la sal para dar solemnidad a los juramentos; así entre algunos pueblos primitivos, el que juraba sumergía el dedo en la sal y luego pronunciaba el juramento.

• En el terreno de la superstición es muy curioso que entre los pueblos de lengua Nyanja del África Central, la mujer, al llegar a la pubertad, es recluida y se la prohíbe el uso de la sal; cuando llega el momento del matrimonio, el día siguiente de la noche de la boda la recién casada echa sal en el plato que guisa y luego lo da a los parientes para que se froten con él, y de no dárselo, es señal de que su marido es impotente.

• Aun hoy en día en nuestra sociedad podemos encontrar casos de superstición relacionados con la sal; así si alguien derrama la sal es señal de mala suerte y para librarse de ella hay que tirar otro poco de sal por la espalda. También hay quien duerme con una taza de sal gorda debajo de la cama para evitar los males de ojo y supersticiones por el estilo. Aunque parezca raro si nos fijamos un poco veremos que hay mucha gente, aún hoy que cree en estas supersticiones y en el valor mágico de la sal.

 
VISITAS GUIADAS
AL VALLE SALADO
 

Del 31 de Mayo al 5 de octubre
 
Horario: 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas.
Todos los días de la semana


 
 

Del 5 de octubre hasta final de año, abierto solo fines de semana


Horario: 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00 horas

El recorrido dura una hora

RESERVAS

945.35.11.11

 
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